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Kung Fu: arte marcial chino con múltiples significados

Kung fu, o gong fu, que significa "habilidad adquirida a través de la práctica" es un término general utilizado en Occidente para referirse a las diversas prácticas marciales y de salud de origen chino. Debe su popularidad principalmente a las películas de Bruce Lee, rodadas en las décadas de 1960 y 1970, así como a la serie de televisión titulada "Kung Fu". La disciplina ha hecho muchos seguidores y se ha sumado a las artes marciales ya conocidas como el muay thai, el judo, el karate o el aikido. La historia del kung fu se remonta al siglo VI cuando un monje indio, Bodhidharma, fundador en China del budismo de la secta Chan, enseñó técnicas de kung fu del monasterio shaolin que consistían tanto en elementos espirituales como en técnicas marciales. Es a partir de esta leyenda, cierta o no, que data la reputación de los monjes Shaolin como luchadores que dominan esta práctica que se basa tanto en métodos de meditación como en técnicas marciales. Estos se componen principalmente de las muchas tradiciones marciales chinas que consisten en puños de pies de caja, y a menudo incluyen el manejo de armas muy diversas, en particular la lanza, el palo y la espada. Según la tradición, hay más de trescientos cincuenta estilos de cajas, la mayoría de los cuales todavía se practican hoy en día. Debemos esta profusión al hecho de que cada estilo solo puede transmitirse en la familia y que un estudiante que no se beneficia de esta transmisión debe inventar su propio estilo, partiendo de la base común a las luchas del kung fu pero también enriquecido por su propia experiencia. El conjunto de artes marciales, al que se hace referencia con el término genérico wushu, es objeto de una importante locura en todo el mundo, respetando el principio de la creación de estilos personales y llevando a la multiplicación de las escuelas. Esta es la razón por la que no hay una federación u organización que pueda reunir a todos los luchadores de kung fu y permitirles enfrentar sus estilos. Del mismo modo, si bien el gobierno chino ha intentado dos veces definir una síntesis y clasificación de diferentes estilos, nunca ha logrado imponer un solo estilo. Sin embargo, la moda del kung fu permite a los chinos mejorar su imagen a nivel internacional y ganar divisas gracias a los muchos estudiantes atraídos por este movimiento. Por ejemplo, el famoso Templo Shaolin, que ofrece cursos y capacitación a practicantes de todo el mundo y está experimentando un crecimiento económico significativo. El cine de Hong Kong siempre ha sido un importante vector de publicidad para el kung fu, porque después de Bruce Lee, fue Jackie Chan o el director John Woo quienes supieron, siguiéndolo, perpetuar esta locura por el kung fu. Sin embargo, es lamentable que este movimiento se haya convertido sobre todo en un deporte de combate, abandonando las técnicas de meditación que tradicionalmente lo acompañaban, tanto en China como en el resto del mundo. El kung fu se ha convertido en un espectáculo, y tiende a la demostración de destreza gimnástica que son tanto estéticas como impresionantes, en lugar de la búsqueda de una cierta eficiencia marcial o beneficios terapéuticos. Sin embargo, estos permanecen vivos en las artes marciales tradicionales chinas y su enseñanza continúa expandiéndose por todo el mundo.