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Bharati: espectáculo en los colores de la India

La India siempre ha despertado una cierta fascinación en las mentes occidentales, ya sea por la riqueza de su cultura en general o de su cocina en particular, o por la complejidad de su estructura social. India es la tierra de maharajás, intocables, elefantes, pero también del hinduismo, esta religión con mil deidades pintorescas y cultos coloridos. Hoy, la India es invitada a los teatros europeos con el espectáculo Bharati que propone llevar a los espectadores en una epopeya romántica digna de las mayores producciones de Bollywood, la versión india de Hollywood. Bollywood tiene su propia taquilla y sus películas se exportan a todas partes, desde Tailandia hasta Dubai, cada vez con un éxito cada vez más rotundo. La fórmula que da en el clavo es siempre la misma: una trama romántica, del tipo de amor imposible o matrimonio arreglado, bien elaborada, un centenar de actores, la mayoría de los cuales son bailarines sobresalientes, una música pulcra que refleja las tradiciones indias y coreografías ambientadas al milímetro que salpican la historia. La mayoría de estas películas duran hasta tres horas y se parecen más a musicales que al cine clásico. Este exotismo ambiental seduce cada vez a más occidentales y es por eso que la compañía del espectáculo Bharati siempre toca para agotar las entradas. Entonces, para aquellos que aún no conocen Bharati, aquí está en pocas palabras la historia de la compañía y el breve resumen de su carrera internacional. Bharati es ante todo la historia del encuentro entre Siddharta, un joven expatriado indio que ha estudiado y trabaja en el extranjero, y Bharati, una hija de padres campesinos indios. Es en cierto modo el choque entre tradición y modernidad, del que nace un amor frustrado por las convicciones de los protagonistas de la obra. Siddharta es interpretado por Gagan Malik, un actor indio con una trayectoria impresionante, y Bharati por el no menos famoso Bhravna Pani que comenzó con la danza clásica antes de pasar al cine. Estas dos figuras principales están rodeadas por un centenar de bailarines, músicos y acróbatas que animan la historia a medida que avanza. No menos de 700 trajes diferentes se utilizan durante los 90 minutos del espectáculo y los decorados nunca se congelan, transportados por esta pequeña marea humana que da vida a esta pieza única. Con más detalle, debes saber que la compañía está compuesta por 34 bailarines, 24 bailarines, 6 acróbatas, dos maestros de ballet, 4 especialistas en artes marciales, 2 cantantes, 4 cantantes y 15 músicos. Tres de los coreógrafos más reconocidos de la India contribuyeron a la puesta en escena de la pieza y organizaron las diversas pinturas escénicas de Bharati. A lo largo de la serie, un narrador, interpretado por Rahul Vohra, que es un actor indio establecido desde hace mucho tiempo en Francia, ilumina a la audiencia sobre la trama de la historia y proporciona los detalles esenciales para su comprensión. Los cantantes, colocados a ambos lados del escenario, sirven de coro para los dos actores principales que declaman su texto mientras cantan. Los músicos establecen el tono para el espectáculo y crean una atmósfera de sonido de acuerdo con los giros y vueltas de la trama. No se registra ningún tiempo de inactividad durante la actuación y, al final, los espectadores sienten que han asistido a un espectáculo altamente profesional que les ha enseñado mucho sobre la India y sus misterios. Una de las peculiaridades de este espectáculo es que utiliza y destaca principalmente instrumentos tradicionales indios como el sarangi, el sitar, la tabla, el bansuri, el shehnai, el dholak o el santoor. Por lo tanto, el espectador se sumerge directamente en un universo totalmente exótico y en magníficas tierras apenas unos minutos después del comienzo del espectáculo. Cada uno de los instrumentos utilizados en Bharati tiene sus propias especificidades y participa activamente en la animación de cada escena. El sarangi, un instrumento compuesto por 3 cuerdas y 35 cuerdas metálicas simpáticas, se utiliza por ejemplo para ilustrar emociones complejas y su manejo requiere mucha experiencia. El bansuri, una especie de flauta india, reproduce las entonaciones de la voz humana, mientras que la tabla, un par de pequeñas percusiones, permite tocar sonidos acuáticos o tonos más altos, según sea necesario. Por último, está el instrumento rey de la India, el sitar, que ha obtenido sus cartas de nobleza en Occidente con la inigualable actuación de Ravi Shankar. Utilizado por primera vez en el siglo XIII, el sitar es un instrumento de cuerda que produce sonidos que invitan a viajar y a la melancolía. En resumen, si Bharati ha sido un éxito desde 2006, no es por nada. Aquellos que aún no lo hayan visto deben apresurarse a comprar una entrada para las próximas actuaciones porque es un espectáculo único en el mundo que no debe perderse bajo ninguna circunstancia.